
Soy Andreu Matali,
y mi trabajo es que
VENDAS MÁS.
Tras años trabajando dentro de empresas y startups de éxito como Head of Growth en Reental, decidí crear mdemarketing para ofrecer algo diferente: un servicio de marketing senior, honesto y 100% enfocado en el crecimiento de tu negocio.
Durante 15 años fui jugador de baloncesto.
Entrenar cada día, competir cada fin de semana y convivir con la presión constante de rendir no te deja mucho espacio para la épica. Te enseña algo más útil: disciplina, esfuerzo y criterio. Aprendes que el talento sin dirección no sirve y que, si no entiendes el juego, el propio juego te expulsa.
Cuando dejé la pista, no dejé esa mentalidad. Cambió el contexto, no la forma de pensar.
El marketing digital llegó como llegan las cosas serias: sin promesas rápidas y con mucho trabajo detrás.
Empecé probando, equivocándome y afinando decisiones hasta entender que esto funciona igual que el deporte profesional. Si no hay estrategia, pierdes. Si persigues atajos, nunca llegas a destino. Si no sabes adaptarte, desapareces.
Desde 2014 llevo trabajando con proyectos de SEO, campañas de pago y estrategia digital desde una visión muy concreta: el marketing no está para hacer ruido, está para sostener negocios.
He sido responsable de marketing y CMO de una de las empresas líderes en su sector, y he visto proyectos con tráfico, visibilidad y herramientas, pero sin resultados reales. Ahí es donde más cómodo me siento: ordenando el juego, quitando lo innecesario y poniendo el foco donde realmente impacta.
No creo en fórmulas mágicas ni en métricas de vanidad.
Creo en sistemas bien pensados, decisiones basadas en datos y ejecución constante. Igual que en el deporte, aquí no gana el que más corre ni el que más habla, gana el que entiende mejor el juego.
Hoy ayudo a empresas a crecer aplicando esa misma mentalidad: estrategia antes que acción, foco antes que volumen y rentabilidad antes que promesas. El escenario es digital, pero la lógica es la misma que aprendí compitiendo durante años.
La pista cambió.
La forma de trabajar, no.